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martes, 31 de mayo de 2011

Cómo controlar los malos pensamientos


Durante todo el día nuestra mente esta en función, nunca se detiene, y cómo nuestra mente nunca se detiene, los pensamientos van más allá de lo que ni queremos pensar, y si nos damos cuenta, a menudo, los pensamientos son horribles, y nos preguntamos ¿Porqué pensé en esto? ¿O aquello?
¿Cómo podemos mantener nuestros pensamientos en sólo aquello que agrada a Dios? ¿Cómo parar de pensar en cosas desagradables? ¿Cómo no estar de acuerdo con el mal en nuestra propia mente?
Cuanto más vacía la mente, más será ocupada por algo, lo más probable es algo que no agrada a Dios. Por eso es importante ocupar nuestra mente con lo que es agradable, lo que es bueno, lo que nos une a Dios y no lo que nos separa de él.
Todo el tiempo, el mal funciona poniendo sugerencias diabólicas en nuestra mente: No lo vas a lograr; Nadie te quiere; Será mejor que te rindas, y trabaja todo el tiempo con inseguridades y dudas, que nos dejan tristes y ansiosos hasta creer en una mentira que no existe, tratando de quitar nuestras fuerzas y trabajando para dejarnos débiles frente a las situaciones cotidianas.
¿Y como evitarlo?
Cuando morimos para este mundo, ya no vivimos más para el, confiamos 100% en el Dios a quien servimos y sabemos que estamos bajo su protección todo el tiempo, buscamos una comunión diaria y ocupamos los pensamientos con la Palabra que es el poder de Dios adentro de nosotros, nuestra fe, y conseguimos vencer los pensamientos del mal, que nos intentan aterrorizar todos los días, y realmente practicando eso diariamente, todo empieza a cambiar. Todo se vuelve más fácil, empezamos a ver cosas que no podíamos ver antes, nos parece haber sido encerrados en un mundo que sólo existía en nuestra mente.
Todos pasamos por situaciones difíciles en este mundo, los desiertos, y las tribulaciones. Es durante estos momentos que debemos controlar nuestros pensamientos y no dejar que el mal venga con sus mentiras, y esto sólo es posible cuando tenemos una comunión y confianza total en un Dios vivo, a quien entregamos nuestras vidas y estamos seguros que Él está en control de todo.

No se deje controlar por sus pensamientos, controle sus pensamientos de acuerdo a la palabra de Dios y todo será más fácil....

"Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria” Colosenses 3:1-4

miércoles, 25 de mayo de 2011

La Muerte Que Produce Vida


Cuando dejamos de actuar como niños y actuamos como adultos en Cristo, vemos cómo podemos producir frutos para Dios.

Sabemos que tenemos que cambiar todos los días, porque la naturaleza humana es pecaminosa, y sólo con el Espíritu Santo dentro de nosotros, cada día que morimos para este mundo, el Señor puede vivir en nosotros y El vive en nosotros cuando somos perseguidos, pero no derrotados, tenemos la razón, pero nos quedamos callados, somos tratados injustamente, pero esperamos en la justicia de Dios, paramos de pensar en este mundo terrenal y nos elevamos al mundo espiritual.

En realidad no es fácil vivir en este mundo y ser espiritual, pero lo es posible cuando buscamos vivir en el Espíritu y no somos solamente oidores, sino hacedores de la palabra de Dios, y así poco a poco conquistamos todas las promesas prometidas por Dios en nuestras vidas, y si queremos conquistas tendremos que morir para nuestras voluntades, deseos y pensamientos diariamente para que el Señor Jesús pueda vivir en nosotros. Llevando el amor verdadero para este mundo, llevando a las personas hacia la vida eterna, y produciendo vida, a través de la muerte de nuestra carne diariamente.

“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor.. Pero la más excelente de ellas es el amor.” (1 Corintios 13:11-13)